EL CEVICHE Su historia
Hace nueve mil años el hombre de Paracas provisto de su ingenio tejía sus primeras redes. Es así como -posiblemente- en nuestras costas nacen las primeras culturas y estas a su vez, dedican culto al mar, pues de él dependen como pescadores y recolectores de mariscos que son. Como prueba de ello nos han dejado muestras de figuras pisciformes que adornan a sus ceramios, pinturas murales y los extensos "cochales" que pueblan el litoral. Es por eso que, si los frutos del mar constituían la base esencial de su dieta, no es raro entender que el "señor de Chinchay" tuviera la prerrogativa de pasear en andas, al igual que el inca. Este hecho sorprendió enormemente a los españoles, y tras explicaciones de Atahualpa, su sorpresa fue aun mayor al saber que este "señor" gobernaba sobre unas decenas de miles de balsas, embarcaciones que pescaban en el litoral. Por otro lado, si es noble reconocer la llegada de los cítricos de la madre patria, es también noble pensar que los pobladores de aquí ya habían inventado su cebiche, este era, probablemente, cáustico, tan solo macerado en ají dentro de las propias embarcaciones.
Comida Novoandina
Comida Novoandina existió desde la época del imperio incaico, pero recién se convirtió en un éxito cuando el restaurante “LAS BRUJAS DE CACHICHE” dio a conocer al mercado peruano, que originalmente estas recetas eran elaboradas desde los tiempos incaicos.
Estas recetas son de influencia andina como su mismo nombre ya lo dice. Con aplicaciones de técnicas modernas y con altos contenidos de nutrientes muy bien elaboradas en la presentación con bajos contenidos de condimentos.
Estos platos están relacionados mutuamente entres costumbres, culturas, creencias en una mixtura de arte gastronómica.